lunes, 6 de abril de 2009

Distentio animi

Emprendo esta noche un diálogo con San Agustín, él me explica que el tiempo no es más que el "alargamiento" del alma misma, distentio animi lo llama. El tiempo no existe, lo que existe es un presente dividido. Cuando prestamos atención vivimos el presente de las cosas presentes; cuando recordamos vivimos el presente de las cosas pasadas; cuando esperamos vivimos el presente de las cosas futuras. Me conforta saber, gracias al santo, que ya sea como recuerdo, presencia o esperanza, las personas que quiero serán siempre parte de mi historia.
Y así me construyo, me construyen, las circunstancias, las personas, las ideas, las emociones... Todo aquello que alguna vez formó parte de mi existencia y que ahora, gracias a que mi espíritu se alarga, persisten en mi ser. Del mismo modo, el espíritu toca aquello que no ha sido y sin embargo espero, también el deseo, que tiende sus dedos al futuro, forma parte de esto que soy ahora. Así es como abrazo y soy abrazada por el tiempo.

1 comentario:

Felix Duarte dijo...

Muy bueno tu blog y el rescate que hiciste de la extensionalidad del alma,felicitaciones,seguí así,saludos!