jueves, 9 de abril de 2009

Hablando de nostalgias

Ayer volví a sentirme adolescente, es decir, incompleta. Se desbordó el anhelo por algo indefinido que estaba en el pasado pero que ya no está. ¿Hubo un sitio seguro, alguna vez, en que nada faltaba?, ¿cuál es el camino de regreso?
Cioran decía que el hombre no está satisfecho de ser hombre (digamos ser humano para no importunar lecturas feministas). La falta es parte de nuestra condición y todo lo que hacemos: construir, destruir, odiar, amar, es para acercarnos a a aquello que no somos.
Todos somos Ulises y extraviamos el camino de regreso a Ítaca, todos somos Adán y nos fue quitado el paraíso. Pérdida primordial que nos define. No hay orgasmo, éxtasis, borrachera, que persista más allá de la nostalgia. ¿Cómo ocultarnos de ella? A veces, sólo a veces, en medio de un abrazo protector y desinteresado.

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