sábado, 18 de abril de 2009

La eternidad se nos acaba

Los segundos se escurren imperceptiblemente. Cuando nos damos cuenta ya todo ha concluido, se ha ido sin nosotros. Todo se nos diluye: las personas, las cosas, y hasta nosotros mismos. Incluso en este instante algo ya está por irse.
Recuerdo un verso de Sabines:
Esto es urgente porque la eternidad se nos acaba
Antes creía que era urgente el trabajo, ahora sé que lo urgente es la vida, y el amor, y contemplar la luna, y caminar de noche, y abrazar muy, muy fuerte, y cantar con los lobos convertidos en hombres, y confiar en la gente, y escribir este blog, y besar en los labios, y escuchar quietamente el aullar de los perros, y vestir otra piel, e imaginar el mar, y tomarse un café mirando como la gente pasa ensimismada en sus propias urgencias; y descubrir entonces que es verdad: la eternidad se nos acaba, pero cuando se agote, el fin me encontrará con la sonrisa puesta.

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