domingo, 11 de septiembre de 2011

Una y sus fantasmas

No sé porque hoy, precisamente hoy, recordé este espacio. Ya va para un año que no lo visitaba. Entre el Facebook y el Twitter, este pequeño blog, cuya misión era ayudar a la memoria a perpetuar instantes había caído en el olvido.
Entrar fue como aventurarse en una casa abandonada en la que están los restos de uno mismo. Las versiones de mí que se fueron muriendo con en tiempo saludaron nostálgicas. Ya no soy, pero soy, la que escribió esas líneas. Las emociones que las habitan me pertenecieron, algunas me acompañan todavía.
Descubrí aquí que una es la suma de sus propios fantasmas, el pasado no deja de habitarnos; y a veces, como hoy, el pasado se sorprende de ver en qué nos convertimos. Todavía no descifro qué significa la sorpresa con la que me miro.